Como conseguí dejar de fumar

Hace más de un año que conseguí dejar de fumar, y sin duda ha sido, el mayor logro personal que he conseguido después volver de Dubai, y uno de los más importantes en mi vida. Y es que para los que fumáis o los que ya lo habéis conseguido dejar, entenderéis a la perfección lo difícil que es.

En toda mente de fumador, en algún momento le ha venido la idea o pensamiento de dejar de fumar. Ya sea en mayor o menor grado, pero a todos nos ha llegado ese momento donde nos hemos planteado si valían la pena esos minutos de placer temporales que te aporta el cigarro, a largo plazo. En mi caso, a mi no me funcionó aquello de que si dejas de fumar tendrás más poder adquisitivo, mejor salud, mejor piel y todas esas cosas que realmente sucederán a largo plazo.

Y es que intentar dejar de fumar no ha sido fácil. No recuerdo las miles de veces que he colgado una foto en Facebook con mi último cigarro, o las veces que he mencionado que llevaba algunos días sin fumar por culpa de un resfriado, y que aprovechaba para dejarlo. La cuestión es, que fracasaba siempre.

img_0378-1
img_0380-1

¿Pero que es lo que cambió esta última vez?

 Hoy, os contaré como conseguí dejar de fumar sin ayuda de nadie y sin gastarme ni un euro. Os contaré como me funcionó a mi y como lo he conseguido. Os aviso de que no lo conseguí en un día, ni en dos semanas ni en tres meses… Pero os puedo asegurar, que desde hace más de un año, no he vuelto a dar una calada a un cigarro. Es más, me genera tal repulsión, que no tengo necesidad de volver a fumar nunca más en mi vida.

Los que hemos nacido en la década de los 80, somos la generación resultante de que nuestros padres, entre discos de vinilos y pantalones de campana , fumaran tabaco a diario . En ese entonces, fumar estaba muy bien aceptado socialmente, e incluso, los que no fumaban, eran considerados como “raros”. La gente fumaba en todas partes: en los aviones, en las oficinas, en los aeropuertos, en los restaurantes, en las discotecas, en las casas e incluso en todas las películas, como reflejo de lo que sucedía en la sociedad.

img_0385
Así que, como era de esperar, al crecer en una familia de fumadores entre ceniceros y cajetillas de Marlboro, era más que probable que en algún momento de mi adolescencia, tuviera curiosidad por probar el tabaco, y descubrir que es lo que tenía el tabaco, para que tanta gente fumara sin parar.

En casa tenía el suministro muy fácil, puesto que mi padre siempre tenía cartones y paquetes de tabaco en su despacho. Con 15 años pasé, de robar un par de cigarrillos al día, a comprar mis primeros paquetes de tabaco, con lo que me daban mis padres diariamente para desayunar. Durante un par o tres de años, me privaba de desayunar, para poder comprar mi paquete de tabaco semanal. En otras palabras, durante años, mi desayuno fue tabaco. Horrible.

Sé que muchos de los fumadores que me estáis leyendo pensaréis: yo fumo porqué quiero, porqué me relaja, porqué me gusta… bla bla bla. He fumado durante 20 años, y puedo aseguraros, que fumaba porqué tenía una adicción. Pero no os preocupéis, no estoy aquí para juzgaros, sino para ayudar a los qué queráis dejar de fumar. Los que no queráis dejarlo aún, os recomiendo que me leáis también, ni que sea por curiosidad por saber como lo logré sin acudir a hipnosis, ni parches, ni cigarro electrónico.

img_0382
Para los fumadores que no os hayáis dado cuenta, el cigarro no es lo que da placer, sino lo que promueve un sentimiento negativo cuando no se fuma. Cuando la nicotina abandona el cuerpo, se produce un sentimiento de vacío, que desaparece al volver a fumar otro cigarrillo. 

 La nicotina es a día de hoy la tercera droga más adictiva del mundo, siendo la primera la heroína, y la segunda la cocaína. Pero no fue hasta el 2 de Enero de 2011, cuando se instauró la “ley antitabaco” en España.

 

¿Cómo conseguí dejar de fumar?

 

Como ya he comentado antes, lo había intentado infinidad de veces, pero no fue hasta principios del 2016, cuando realmente empecé a tomarmelo en serio. Compartía piso con una amiga no fumadora, y mi  pareja a lacual estaba conociendo en ese entonces, tampoco fumaba. Este dato es sumamente importante, puesto que al compartir mi tiempo de ocio con gente no fumadora, cada vez tenía más restricciones en las casas de no fumadores, a la hora de fumar. Fumar en Dubai todo el año era fácil, puesto que hacía buen tiempo, pero cuando tenía que salir a fumar un cigarro a la terraza en pleno invierno (yo sola), ya no me hacía tanto. Además, en mi caso, el tabaco me costaba mucho más caro en España que en Dubai, y en esa época no tenía trabajo ni cobraba ningún subsidio por desempleo.

Mi método

Mi método fue bastante simple, y realmente me lo inventé yo, en función de como iba viendo que era lo que me funcionaba. No quiere decir que a vosotros os funcione también, pero probarlo no cuesta nada, puesto que es gratis.

Pasos:

  1. Tener generada la idea de querer dejarlo-Lo más importante para dejar de fumar, es querer dejar de fumar.
  2. Haz un cálculo de lo que te gastas anualmente en tabaco, y de lo que te has gastado en tabaco desde que empezaste a fumar. En mi caso, me gastaba alrededor de 20 euros semanales, que se convertían en 80 euros mensuales y 960 euros anuales. Como llevaba comprando tabaco de manera continuada, más o menos desde los 18 años, calculo haberme gastado alrededor de 18.000 euros en toda mi vida, solo en tabaco.
  3. Mirar detenidamente este vídeo pinchando aquí
  4. No querer dejar de fumar de un día para otro. Explicaré con más detenimiento este punto más adelante, puesto que para mí fue el punto clave.
  5. Dejar de comprar paquetes de tabaco. A continuación también explicaré este punto, el cual va altamente relacionado con el punto anterior.

El error que  hacía continuamente cada vez que quería dejar de fumar, era intentar dejarlo de golpe. A mucha gente probablemente le habrá funcionado, pero a mi me aterrorizaba la idea de “no volver a fumar nunca más en mi vida”, el hecho de estar fumándome “mi último cigarro”, y la ansiedad que sentía después de no fumar durante unos días era tal, que nunca conseguía superar los cuatro días sin nicotina.

Así que en lugar de dejarlo de golpe, decidí que podría fumar tabaco solamente un día a la semana (decidí que fueran los viernes), eso sí, sin comprar. Si tenía ganas de fumar, pedía a mis amigos y familia, o pagaba cigarros (incluso a desconocidos), cuando el mono era grande y necesitaba fumar.

Fumando solamente los viernes, lo que conseguí fueron dos cosas:

  • reducir considerablemente el volumen de nicotina inhalado diariamente en el cuerpo como consecuencia del tabaco,
  • quitarme el hábito de fumar cada día y a cada momento (al levantarme, después de desayunar, al hablar por teléfono, después de comer, tomando un café o cerveza en una terracita con amigos…). También intentaba acumular mis reuniones sociales los viernes, para así cumplir con mi deber de no fumar entre semana y evitar tentaciones.

Era sumamente importante no volver a comprar un paquete de tabaco. Si compraba, siempre lo acabaría y nunca conseguiría el propósito de dejar de fumar. En esta fase de transición, es importante que los amigos fumadores se muestren empáticos y que no recriminen cuando un amigo/a intenta dejar de fumar y te pide ( o te compra) cigarros.

img_0387
Con lo que más me costó lidiar durante estos primeros meses, en los que solo fumaba los viernes, fue con el mono. De repente me venían unas ganas enormes de fumar un cigarro (sobretodo cuando veía a alguien fumando), que intentaba aliviar con un vaso de agua, con una cerveza, o con comida. Intentaba evitar al máximo relacionarme con fumadores durante estos meses donde quería dejarlo, o evitar los momentos en los cuales los fumadores fuman. Otra cosa que es importante, es intentar estar tranquilo/a, y evitar en lo máximo posible, no discutir con tu pareja o amigos. Cuando eres fumador, a lo primero que recurres cuando una situación te genera ansiedad, es al tabaco. Además, cuando estas intentando dejar de fumar, sueles estar más alterado de lo normal.

Después de unos tres meses aproximadamente fumando solo los viernes, me fijé una fecha para dejar de fumar para siempre. Aproveché que me iba de vacaciones a las Maldivas con mi pareja, para dejar de fumar, puesto que allí no podría pedirle a nadie por si me apetecía. Mi sorpresa fue, que después de meses fumando un día a la semana de manera social, mi cuerpo ya no estaba habituado a la nicotina, por lo que ya no lo necesitaba. Y desde entonces, no he vuelto a fumar un cigarro.

Espero que os haya gustado el post de hoy, y sobretodo que os haya ayudado. Para los que quieran dejar de fumar o tengan el pensamiento de hacerlo próximamente, cualquier duda o pregunta que tengáis, no dudéis en escribirlo aquí debajo y os contestaré bajo mi humilde experiencia. Recordad, que todo está en nuestra mente.

¿Mucha suerte a todos!

 

 

 

Anuncios